LOS AIRES
¡Damas altas, calandrias!
Junten su elevación
algazara y montaña,
todavía crecientes
Junten su elevación
algazara y montaña,
todavía crecientes
gracias a la mañana
trémula del rocío,
tan cándida y sin tasa,
bajo el cielo inventor
trémula del rocío,
tan cándida y sin tasa,
bajo el cielo inventor
¡Libertad de la luz,
damas altas, calandrias,
lo rubio, lo ascendente!
Sean así la traza,
tan simple aún, clarísima,
de las profundas Nadas
gozosas de los aires,
con un alma inmediata,
de las profundas Nadas
gozosas de los aires,
con un alma inmediata,
sí, visible, total,
¡ah!, para la mirada
de los siempre amadores
¡Damas altas, calandrias! ¡ah!, para la mirada
de los siempre amadores
Poeta y crítico literario español, miembro de la generación del 27. Nació en Valladolid y fue catedrático de Literatura en las universidades de Murcia y Sevilla. Se exilió a raíz de la Guerra Civil española y enseñó en diversas universidades estadounidenses y de Hispanoamérica. Regresó a España después del fallecimiento de Franco (1975), instalándose en Málaga, donde murió.
Aire nuestro (1968) recoge su poesía completa, a la que luego se añadirán Y otros poemas(1973) y Final (1982). Guillén, que es uno de los componentes más destacados de la generación del 27, también publicó obras críticas, en las que estudió a autores clásicos y contemporáneos, como ocurre en Lenguaje y poesía (1962).
No hay comentarios:
Publicar un comentario